El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó en el Congreso un extenso informe de gestión que intentó dar respuesta a los cuestionamientos sobre su patrimonio


El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó en el Congreso un extenso informe de gestión que intentó dar respuesta a los cuestionamientos sobre su patrimonio, sus viajes y su vínculo con el empresario Marcelo Grandio. Sin embargo, pese al volumen de información entregada, varios interrogantes siguen abiertos en el plano político y judicial.
Antes de su exposición, el Gobierno envió más de 2.100 respuestas a los legisladores. Entre los temas más sensibles apareció un viaje personal a Uruguay, sobre el cual se aseguró que no implicó gastos para el Estado. No obstante, no se aclaró quién financió ese traslado, un punto que forma parte de una investigación en la Justicia federal.
En relación a su situación patrimonial, el oficialismo indicó que el funcionario presentó su declaración jurada correspondiente y que no se detectaron irregularidades desde los organismos de control. Aun así, persisten dudas sobre la evolución de sus bienes en los últimos años y sobre operaciones que no figuran en los registros públicos más recientes.
También hubo consultas sobre el vínculo con Grandio. La respuesta oficial sostuvo que no fue contratado directamente por el Estado, aunque sí se reconoció que su productora mantuvo acuerdos con medios públicos, lo que mantiene el foco sobre esa relación.
El informe incluyó además detalles sobre viajes oficiales del presidente Javier Milei, con un gasto total que supera los 400 millones de pesos en los últimos meses, aunque sin precisiones completas sobre algunos acompañantes.
En síntesis, el documento presentado por Adorni buscó dar un cierre administrativo a las preguntas de la oposición, pero dejó zonas grises que continúan bajo análisis tanto en el ámbito político como en la Justicia.
