Fondos asegurados, pero la obra no avanza: crecen las críticas por la parálisis en calle Gaboto
La obra sobre calle Gaboto, en el límite entre Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez, continúa paralizada pese a que los fondos provinciales estarían garantizados. La falta de avances no solo genera malestar entre vecinos por anegamientos y complicaciones viales, sino también cuestionamientos cruzados entre administraciones municipales.
2/27/2026


El proyecto, pensado como complemento de la Avenida Interurbana y como mejora estratégica para la conectividad metropolitana, derivó en un escenario crítico: calzada removida, barro acumulado y dificultades de circulación que afectan a frentistas de ambos distritos.
Recursos disponibles, ejecución frenada
De acuerdo a fuentes vinculadas al Ministerio de Obras Públicas de Santa Fe, el financiamiento provincial fue comprometido y los recursos estarían disponibles. Sin embargo, la administración del contrato y el control de la empresa adjudicataria, OBRING S.A., quedaron bajo la órbita de la Municipalidad de Capitán Bermúdez.
En este contexto, desde el gobierno provincial deslizan que no se explican las demoras en la certificación de avances y en la reanudación de los trabajos en un tramo que ya debería estar en funcionamiento.
El reclamo de Baigorria y las responsabilidades compartidas
Desde el municipio de Granadero Baigorria admiten la preocupación por el estado del sector y aseguran haber realizado gestiones para que la obra se reactive. El subsecretario de Obras Públicas, Fabricio Albornoz, señaló que antes de la intervención la calle mantenía condiciones transitables, con mantenimiento regular y desagües operativos.
No obstante, tras el inicio de los trabajos en noviembre y la remoción de la capa de rodamiento sin pavimentación posterior, el sector quedó expuesto a inundaciones y deterioro acelerado.
Más allá de que la administración contractual no depende de Baigorria, también surgen críticas hacia la gestión local que encabeza Adrián Maglia. Vecinos cuestionan que el municipio no haya adoptado medidas paliativas más contundentes para mitigar el impacto en su jurisdicción, como intervenciones provisorias, refuerzos de drenaje o reclamos formales más enérgicos ante la Provincia y la comuna vecina.
En definitiva, mientras Provincia asegura haber cumplido con el financiamiento y Bermúdez mantiene bajo su órbita la ejecución técnica, el resultado concreto es una obra inconclusa y una zona convertida en punto crítico. La falta de coordinación efectiva entre municipios vuelve a dejar a los vecinos en el medio de una disputa administrativa que, por ahora, no ofrece soluciones visibles.
