Liberaron en su hábitat natural al aguará guazú rescatado en Puerto General San Martín


El aguará guazú que había sido rescatado días atrás en una zona urbana de Puerto General San Martín regresó a su hábitat natural luego de completar un proceso de evaluación y rehabilitación llevado adelante por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe.
Tras permanecer bajo observación en el Centro de Rescate, Investigación e Interpretación de la Fauna (CRIIF) "La Esmeralda", en la ciudad de Santa Fe, el ejemplar fue liberado en la Reserva Natural El Fisco, ubicada en el departamento San Cristóbal, luego de que los especialistas confirmaran que se encontraba en óptimas condiciones de salud.
El ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez, destacó la importancia de este tipo de acciones y remarcó que el objetivo de cada rescate es lograr que los animales puedan regresar a su ambiente natural en las mejores condiciones.
Del rescate a la liberación
El aguará guazú había sido encontrado en un inmueble abandonado de Puerto General San Martín, donde se desplegó un operativo conjunto entre personal de la Policía Ecológica, efectivos policiales y agentes municipales para capturarlo sin provocarle daños.
Inicialmente fue trasladado a la Sede Ribera, el centro de tránsito de fauna silvestre que el Ministerio posee en Rosario, y posteriormente derivado al CRIIF La Esmeralda para realizarle estudios clínicos y sanitarios.
Al comprobar que no presentaba lesiones ni enfermedades que comprometieran su supervivencia, las autoridades autorizaron su reintroducción en un área protegida apta para la especie.
Una especie protegida
El aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) está declarado Monumento Natural Provincial mediante la Ley Nº 12.182, la máxima categoría de protección para la fauna silvestre santafesina. Entre las principales amenazas que enfrenta se encuentran la pérdida de su hábitat, los atropellamientos en rutas y la persecución por desconocimiento.
Desde el Ministerio recordaron que, ante el avistamiento de un ejemplar en zonas urbanas o periurbanas, no se debe intentar capturarlo, alimentarlo ni acorralarlo. Se trata de un animal esquivo que no representa un peligro para las personas y que puede sufrir un alto nivel de estrés si es hostigado.
Ante situaciones de este tipo, las autoridades recomiendan comunicarse con el 911 o con el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático para que intervenga personal especializado.
